José Manuel San Juan ha recibido con toda solemnidad la Medalla de la Ciudad de Calahorra

aplausos a vega pleno
Todo el salón de plenos puesto en pie ha aplaudido a Vega

Cada año es más difícil asistir a un momento de armonía entre todas las formaciones políticas en el Ayuntamiento, pero hoy en el salón de Plenos del Ayuntamiento se ha podido disfrutar de esa concordia, propiciada por el homenaje a José Manuel San Juan, jefe accidental de la Policía Local, que hoy ha recibido la Medalla de la Ciudad de Calahorra. Una alta distinción para señalar a una persona que se ha ganado el cariño de mucha gente; en lo personal por su simpatía y en lo profesional por su «compromiso, vocación y silencio» desempeñando el cargo que asumió en julio de 2016 siendo entonces responsable de uno de los turnos de noche.

Concejales, compañeros,  representantes de los cuerpos y fuerzas de seguridad y, sobre todo, amigos, han asistido al acto de la entrega de la medalla. También se encontraba Rubén González Somalo, que próximamente tomará posesión de su cargo como nuevo Jefe de la Policía Local de Calahorra.

José Manuel San Juan se incorporó a la plantilla municipal como funcionario de carrera en la Policía Local el 20 de diciembre de 2008 y hace 5 años asumió la jefatura de policía con carácter accidental. Ahora volverá a su turno de noche y a lo que él le gusta, ser policía, patrullar y ayudar al ciudadano. Por eso la alcaldesa, Mónica Arcéiz, dirigiéndose al homenajeado le ha dicho: «Sé que contigo, Calahorra será una ciudad más segura. Nadie más que tú se merece una condecoración como esta».

El acto de esta mañana ha resultado solemne y al mismo tiempo entrañable, ya que la alcaldesa en su intervención ha hecho un panegírico de Vega en el que ha recogido el sentir de todos cuantos estaban en el salón, sus cualidades como persona, su vocación de servicio público, su entrega y su estilo discreto y sin artificio.

A continuación, discurso íntegro de la alcaldesa de Calahorra y galería fotográfica del acto solemne (fotos Pablo Sola)

«Hoy rendimos un homenaje de gratitud a una de esas personas que, sin el protagonismo de los focos pero con la firmeza de las causas más nobles, ha sido durante cinco años un pilar fundamental para Calahorra.

Es para mí un honor presidir como alcaldesa la entrega de la medalla de la Ciudad a José Manuel San Juan —Vega, para todos—, quien durante este último lustro ha estado al frente de la Policía Local velando por la seguridad de todos. Estoy segura de que mis predecesores, Luis Martínez Portillo y Elisa Garrido, que también tuvieron el privilegio de trabajar con él, comparten este mismo sentimiento.

Es difícil dejar marchar a algunas personas cuando su impronta es tan honda.

Cuando supimos de su decisión de terminar su labor como jefe de Policía supimos inmediatamente que merecía un reconocimiento a la altura de su legado. Y no hay mayor reconocimiento para nosotros, que conceder la medalla de nuestra ciudad.

Es la primera vez que se entrega a una persona. Pero es que el jefe Vega no ha sido una persona más en Calahorra, y creo que todos los calagurritanos comparten este mismo sentimiento que hoy expreso en nombre de toda la corporación.

Sé que su prudencia le empuja a mantenerse siempre en el lado discreto de la vida pública, y que sus valores de guardián de la seguridad le invitan siempre a evitar esa parte visible que ocupa la política.

Pero hoy necesitamos darle protagonismo a ese compromiso callado, pues no es sino una de las razones más importantes de su buen hacer y su currículum como jefe.  Y lo hacemos con el escudo de nuestra ciudad en la medalla y su pasador con las lunetas y la sangre de nuestros Santos.

Sí. A Vega le va a acompañar siempre una parte importantísima de nuestra historia.

Porque Vega no ha sido un jefe más de la Policía Local, y creo que es algo que comparten todos los compañeros, agentes y mandos.

Estoy segura que para él, y para el resto de policías, no tuvo que ser fácil pasar de ser un compañero más a ser el jefe. Pero fue, sin duda, esa experiencia como policía la que perfiló al gran jefe en el que se convirtió. Y supo ser, para nosotros, el mejor.

Por tres razones: compromiso, vocación y silencio.

Vega ha sido jefe de 6 de la mañana a tres de la tarde y de tres de la tarde a seis de la mañana, de lunes a viernes y de viernes a domingo. Sin descanso.

Vega ha atendido cada llamada de teléfono a la hora o día que fuera. Las 24 horas, los 365 días, ya fuera durante la pandemia, en eventos multitudinarios o en las noches de redadas. Y lo ha hecho con una pasión no disimulada, manifestando con ello su excepcional vocación de servidor público, y siempre con una buena cara.  Sin un solo reproche.

Vega ha sido jefe y también ejemplo para todos sus agentes. Y ese amor por su profesión que ha contagiado a sus propios compañeros será, seguro, la inspiración para los nuevos que llegarán.

No es casualidad que algunos hayan elegido Calahorra como destino. Con un jefe así, el trabajo jamás se convierte en una carga.

Estoy segura de que tanto Luis Martínez-Portillo como Elisa Garrido y quienes fueron concejales de Policía, Javier García y Jesús Garrido–que hoy nos acompañan también- y la actual concejala, Reyes Zapata, comparten cada una de mis palabras.

Pero quiero también tener una mención especial para su mujer y sus hijos, porque a veces, cuando la entrega y la vocación son tan fuertes, las personas que tenemos a nuestro alrededor pierden un poco de nosotros, y quizá en algún momento hayan pensado que les gustaría haber compartido más ratos con su padre y con su marido.

Gracias a vosotros. Durante estos cinco años quizá perdisteis un poco a Vega, pero toda la ciudad ganó con él.  

Y este es nuestro homenaje más sincero.

Hoy entregamos la medalla de Calahorra a un hombre que no quiere galones ni honores. Que después de cinco años de compromiso como jefe desea volver a su sitio, con sus compañeros.

Sé que contigo, Calahorra será una ciudad más segura. Nadie más que tú se merece una condecoración como esta.

Creo que los homenajes deberían ser siempre así, en vida. Hay personas cuya contribución es tan grande que no tienen que esperar demasiado a que sea reconocida. Vega eres una de ellas.

Calahorra tiene una enorme deuda de gratitud contigo y el mejor momento para saldarla es, sin duda hoy. Policía, jefe, compañero y amigo.

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No quiero terminar este discurso sin mencionar a quien seguirá tus pasos al frente de la Policía Local. Rubén González Somalo, inspector jefe, que asumirá el cargo y el reto de construir una Calahorra más segura, siguiendo tus pasos y con una actuación que será, seguro, digna de otra medalla.

Nos quedamos con tu legado, Vega. Y lo celebramos contigo. Has demostrado ser para muchos un faro en tiempos oscuros, liderando con valentía y sabiduría, tomando decisiones difíciles con la firmeza necesaria y la compasión requerida;  y con un liderazgo inspirador que ha sido y será el ejemplo para tantos.

Gracias por todo lo conseguido y por la estela que has dejado en todos nosotros.

Enhorabuena».