El alcalde de Aldeanueva de Ebro pide mucha prudencia a los vecinos ante las próximas ‘no fiestas’

Comenzarían el día 23 de agosto pero fueron suspendidas y para evitar aglomeraciones, el Ayuntamiento no ha querido organizar actos de ningún tipo

Ángel Fernández Calvo alcalde

Este año el saludo del alcalde de Aldeanueva de Ebro a sus paisanos ante las cercanas fiestas de la localidad no es una felicitación, sino un ruego. Cada año mantenemos un encuentro con Ángel Fernández Calvo para charlar sobre los proyectos y las realidades de esta localidad riojabajeña, pero 2020 es diferente.  El alcalde está preocupado por la posibilidad de que grupos de amigos se puedan reunir en celebraciones privadas y pide prudencia y sensatez.

 

¿Se va a realizar algún acto aunque sea de pequeño formato durante los días de las ‘no fiestas’?

Cuando anunciamos que las fiestas se suspendían, significaba claramente que quedan totalmente suspendidas. Cualquier actitud festera que surja puede animar a la gente a que salga de casa, a que baje la guardia y relaje las medidas de prevención. Por lo tanto, lo mejor es no hacer nada, quedarse en casa, y dejar que pase este año.

¿Teme reuniones en bajeras durante esos días?

Sí, tengo miedo, porque lo que es público está todo bajo control, pero las bajeras y cuartos son privados. Por eso apelo a su responsabilidad, por ellos, por los niños, por todos en general, para que el año que viene podamos estar todos.

¿Y qué puede hacer el Ayuntamiento ante esa hipotética situación de peligro?

Las autoridades sanitarias ya están marcando la normativa de sobra conocida. Desde el Ayuntamiento solo podemos recomendar que la gente no abra sus círculos familiares, y repetir insistentemente: las mascarillas, el gel en las manos, no juntarse mucha gente, es fundamental para que esto no se vaya a pique.

¿Aldeanueva de Ebro está respondiendo con responsabilidad?

De momento sí, pero hemos observado que los jóvenes están comprando cosas para juntarse y eso nos mantiene alerta. Ahí los padres deben estar vigilantes, y los jóvenes por todos, incluidos ellos mismos, que ya no es solo cosa de mayores.

El año pasado hablaba usted de que este 2020 sería un año de proyectos, pero en plena pandemia ¿qué ha podido hacer el Ayuntamiento?

Lo cierto es que se ha parado todo. En julio algo hemos iniciado con la esperanza de poder avanzar para final de año pero hoy por hoy no se sabe que va a pasar de un día para otro.  Aún así, estaban previstas obras menores, como el camino del Olivar o los vestuarios en las piscinas que ahora se encuentran en licitación para adjudicar pronto.

¿Durante los meses del estado de alarma cuál ha sido la labor del consistorio aldeano?

El Ayuntamiento ha hecho este año todo lo que ha estado en su mano por intentar cooperar desde el punto de vista asistencial así como en limpieza y desinfección, atender al centro de salud en todo lo posible, a entidades menores que necesitaban ayuda, a personas que necesitaban lo esencial para su día a día. Ahora está el tema de los temporeros y también esto supone una situación de mucho peligro y sobre la que estamos pendientes.

¿Qué opinión le merece la propuesta del gobierno de España a la Federación de Municipios sobre los superávit de los ayuntamientos?

Yo la veo interesante porque lo que no se puede es estar así, con fondos parados y sin poder invertirlos. El dinero no sale de las piedras, y quienes critican esta medida deberían dar alguna otra propuesta. El Ayuntamiento tiene un superávit que ronda el millón de euros y llevamos ya siete años sin poder hacer nada.

¿Cómo ve la situación en estos momentos, alcalde?

Me gustaría poder decir que bien, pero la verdad es que en estos momentos no puedo dar buenas palabras. Lo veo bastante negro y si no tenemos más sensatez, veo un mal futuro en todos los aspectos, y no solo el sanitario. Estoy convencido de que esto no lo superaremos si no ponemos algo de nuestra parte. De hecho, del 14 de marzo al 14 de junio todo paró y se consiguió, pero ahora aunque todos sabemos lo que tenemos que hacer no se está cumpliendo. Y no podemos dejar de olvidar que la gente se muere por esto.

 

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