El colegio San Agustín nos enseña a hacer pan con bagazo de cerveza, en un nuevo experimento del proyecto proyecto “Bio&Beer”

Los alumnos de Bachillerato del colegio San Agustín continúan con su proyecto Bio&Beer y, tras los primeros ensayos de fabricación de cerveza artesana con bagazo, han entrado en la siguiente fase de investigación.

Esta nueva fase consistía en utilizar el bagazo de cerveza para hacer pan. El bagazo es el residuo fibroso resultante de la trituración o maceración de frutos, semillas, tallos etc.

El profesor les explicó que el bagazo de cerveza es un subproducto con múltiples aplicaciones en estos últimos años. Ocho de cada diez españoles, independientemente de su clase social, consumieron cerveza, especialmente artesanal. Esto hace que  se encuentre disponible en gran volumen. Además, es una materia prima de interés para la aplicación en diferentes áreas debido a su bajo costo, disponibilidad durante todo el año y valiosa composición química.

Para comprobarlo, el 2 de febrero,  se impartió en el colegio un taller práctico de elaboración de pan artesano a cargo del profesor Álvaro Márquez, un experto aficionado a este arte.

 

La gran cantidad que existe de este subproducto hace que sea una propuesta sumamente oportuna como ejemplo de economía circular de la industria de manera sustentable, generando un impacto social y ambiental positivo, informa el profesor Márquez.

“Para hacer el pan que hicimos en el taller, explica el profesor,  seguí lo que llaman “proporciones del panadero” que modifiqué ligeramente porque habíamos añadido la harina integral sacada del bagazo sobrante de la cerveza que se secó, tostó y molió dos veces”.
Basándonos en 100 gramos de harina (que es el sólido)  las proporciones serían las siguientes:
  •  100 gramos de harina de fuerza + 40% del peso de la harina en bagazo molido (40 gr). Total 140 gr.
  • El peso del líquido es el 60% del peso total del sólido, o sea el 60% de 140= 84 gr de agua.
  • 2% del peso total en levadura fresca y sal, es decir: 2.8 gramos de levadura fresca y otros tantos de sal.
Al ser una masa con un contenido ya alto en harina integral, por el bagazo de la cerveza, hubo que corregir y añadir algo más de agua y algo más de levadura (pero sin sobrepasar el 3%).
Luego ya se encargó la panificadora de hacerlo todo 🙂🙂
Y a continuación, el vídeo tomado por este colegio que recoge la sorpresa de los alumnos cuando ven lo que sale de la pacificadora: