El PMI nivel 5, una ceremonia de la confusión para cines y teatros

Deberán cerrar a las 5 de la tarde por estar considerados "actividades no esenciales"

norma cines y teatros nivel 5
Página del PMI nivel 5 publicado en la web del Gobierno de La Rioja: la normativa para cines y teatros en ningún momento especifica una hora de cierre, como sí lo hace para otros establecimientos, ni remite a ningún anexo

El Plan de Medidas según Indicadores, aplicado desde hoy en Calahorra en su nivel 5, ha resultado ser en la práctica toda una ceremonia de la confusión que está causando no pocos problemas, al menos en lo que se refiere al apartado de cines y teatros, que han tenido que realizar cambios imprevistos a última hora.

El problema estriba en que a estos locales se les aplican las condiciones de “actividades no esenciales” –teniendo que cerrar a las 5 de la tarde– y sin embargo el apartado dedicado a ellos en la normativa publicada por el Gobierno de La Rioja, no recoge esta obligación.

El documento del Plan de Medidas según Indicadores especifica con detalle las condiciones en cada nivel y para cada actividad. Así, en la página 33, el apartado dedicado exclusivamente a “cines, teatros, auditorios, circos de carpa y establecimientos para actos y espectáculos culturales” se dice literalmente que en estos locales “no podrá superarse el aforo del 50%. Deberá mantenerse un asiento de distancia en la misma fila (si se trata de asientos fijos) o 1,5 m. si no hay asientos fijos. Entradas numeradas, asientos preasignados. Prohibición de comer y beber durante el espectáculo. Se dispondrá de un sistema de entrada y salida que garantice que no se produzcan aglomeraciones y se respete la distancia de seguridad de 1,5m”.

Finalmente remite a un documento de “recomendaciones para eventos y actividades multitudinarias” pero en ningún momento especifica la obligación de cerrar a las 17 horas, como sí lo hace en los apartados del mismo documento dedicados a otro tipo de establecimientos (bares, restaurantes, albergues…). Tampoco el capítulo dedicado a cines y teatros remite a anexo alguno, por lo que una vez leído se entendería que el horario de cierre para este tipo de locales es el que rige a nivel general: las 22 horas.

Cabe resaltar que este documento (cuya detalle adjuntamos en fotografía) figura en la página web del Gobierno de La Rioja y a la hora de redactar la presente información, su versión electrónica no ha sido modificada.

Sin embargo, consultadas las autoridades sanitarias, éstas remiten a un anexo del del 3 de marzo con modificaciones a la norma. Estas mismas autoridades reconocen que “en los apartados destinados a cada actividad no pone lo de las 17 horas –cosa inexacta, pues en unas actividades lo pone y en otras no– pero en el apartado general pone que en nivel 5 se cierra todo lo no esencial a las 17 horas según el anexo del 20 de enero de 2021. Y en ese anexo pone claramente que cines, teatros, museos, salas de exposiciones, bibliotecas NO son esenciales”.

Se supone que el Plan de Medidas por Indicadores se hizo para garantizar la seguridad jurídica, para hacer previsibles las medidas que los empresarios tienen que tomar en sus locales según el nivel decretado y para establecer un criterio inamovible que no dependa de una opinión que podría ser distinta en función de la fuente consultada; pero organizadores de eventos, empresarios y responsables de negocios de cines y espectáculos han debido acometer cambios de última hora pues tras leer la normativa y entenderla tal cual está redactada, las autoridades sanitarias les han comunicado el cierre anticipado a las 17 horas.

Así ha ocurrido por ejemplo en el caso de los Cines ARCCA que han debido desprogramar esta misma mañana sus sesiones; incluidas las de cine Cultural y Social, organizada para hoy viernes junto a Izquierda Unida y la Peña La Moza, y la de Cine Juvenil, organizada en colaboración con el Ayuntamiento para el próximo miércoles. Además los cines ARCCA se han visto obligados a cerrar. Muchos de estos cambios han llegado cuando las programaciones estaban ya publicadas, como ha ocurrido en el caso de la edición impresa de LA BRÚJULA que ha salido hoy a la calle.

La triste conclusión es que no se puede fiar de lo publicado en primera instancia porque puede tener una letra muy pequeña y escondida hasta el punto de tener que despejar dudas consultando a las autoridades sanitarias; cosa que precisamente debería venir a evitar la norma oficialmente publicada.