«Las mascotas depositan en Calahorra 1,35 millones de litros de orina cada año»

El Ayuntamiento dispuesto a atajar el problema de limpieza y deterioro que causan mediante una campaña intensiva de cuatro meses

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Antonio León, concejal de limpieza, muestra el cartel de la campaña

En Calahorra hay tantos perros como menores de 15 años – 3.700 censados– que producen al año 1.350.000 litros de orina y 2.500.000 deposiciones de excrementos; si bien muchas de estas últimas son retiradas por los dueños de las mascotas.

Así al menos lo calcula el Ayuntamiento que, en boca de su concejal Antonio León, dice estar preocupado por las consecuencias muy negativas que este hecho tiene sobre la limpieza, higiene y salubridad, así como sobre la conservación del mobiliario e infraestructuras públicas, por lo que se va a iniciar una campaña de cuatro meses de duración para tratar de revertir la situación y responder a las quejas que han formulado muchos ciudadanos, entre ellos, buena parte de los comerciantes de Calahorra.

Prácticamente no existe en Calahorra banco, poste, farola, portal, esquina o escaparate que no presente suciedad y deterioro por la orina de las mascotas y no sirve de mucho la limpieza o el baldeo diarios cuando cada nueva jornada se vierte una enorme cantidad de litros de orina que equivaldría a varios bidones.

León ha hablado de dueños ejemplares en el tratamiento de sus mascotas que han conseguido educarlos para que orinen junto a las rejillas de alcantarillado; pero claro, se trata de una admirable excepción que debería generalizarse.

 

Una campaña con medidas informativas y con sanciones

La campaña –que ha costado alrededor de 23.000 euros– está destinada a “conciliar el derecho a tener mascotas con el de disfrutar de una ciudad limpia”. Constará de dos partes, de dos meses de duración cada una; la primera informativa y la segunda sancionadora en aplicación de la última ordenanza que rige estos asuntos y que está en vigor desde 2012.

Para la primera parte se han editado carteles y folletos trípticos en cartoncillo para transmitir varias ideas fundamentales:

  • La orina es MUY corrosiva
  • Destroza paredes, pintura, baldosas, metales…
  • Reparar estos daños tiene un coste muy elevado
  • No es abono para las plantas sino que las mata (alto contenido de amoniaco)
  • Tiene efecto llamada para otros perros.

En este sentido, Antonio León ha señalado el deterioro, por ejemplo, de farolas y postes de señalización y ha comentado, también como ejemplo, que reparar los daños en las farolas de la avenida de Santander costaría 15.000 euros más la mano de obra del personal del parque Municipal de Obras y Servicios.

También dentro de la campaña, se colocarán indicadores en los lugares en los que está autorizado que los perros orinen, principalmente en:

  • Sumideros de alcantarillado (imbornales)
  • Rígolas (franja de canaleta al borde las aceras, junto a la calzada y cerca de los imbornales) evitando coches aparcados
  • Alcorques de árboles sin rejilla

En cuanto a los excrementos de las mascotas, el impreso recuerda que han de recogerse en bolsas y estas, bien cerradas, deben depositarse en el contenedor verde o en la papelera más cercana. Esto rige no sólo para el casco urbano sino también para los alrededores y descampados alrededor de la ciudad.

El edil Antonio León considera preocupante que viandantes, sillas de ruedas, cochecitos o carros de bebé, etc. pisen excrementos que al final terminan en nuestras casas. También que haya orines o excrementos allí donde juegan los niños o las personas en general disfrutan de parques y jardines. Ha señalado igualmente que estas deposiciones pueden transmitir enfermedades además de producir olores y molestias.

Finalmente, el folleto informativo recuerda en su reverso que la sanción por incumplir la normativa es de hasta 180 euros y pide que “si no lo haces por obligación, hazlo al menos por educación, por respeto a los demás y por la salud de tu propia mascota”.

 

Personal de apoyo a la campaña y encuestadoras a pie de calle

El Equipo de Gobierno no ignora que para conseguir su objetivo depende de la concienciación y civismo de los propietarios de mascotas. Pero también sabe que para conseguir que un perro orine o defeque en los lugares indicados ha de ser educado. Para ello ha contratado a educadores caninos que ayudarán y darán consejo a los propietarios de mascotas en el paseo del Mercadal los días 25 y 26 de junio y 2 de julio y en la avenida de Valvanera los días 29 y 30 de junio y 1 de julio, en ambos casos, de las 18 a las 21 horas.

Esta mañana hemos encontrado en la calle encuestadoras encargadas por el Ayuntamiento de entrevistar a los ciudadanos sobre su opinión al respecto de la suciedad que producen las mascotas y han comentado a LA BRÚJULA que si bien la casuística es muy variada, los vecinos coinciden mayoritariamente en que las deposiciones de las mascotas es un problema grave para la imagen de la ciudad; también dicen los ciudadanos que la percepción del problema de la orina es una preocupación menor por parte de los dueños de mascotas pero que debería tenerse más en cuenta.