Malikian, el último bohemio

Ara Malikian en Riojaforum Foto: Chema Maestre

Texto y Fotos de Chema Maestre

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No deja de sorprenderme Malikian, cada vez que acudo a un concierto suyo. Narrador innato, hilvana sus temas contando historias en las que nunca se sabe lo que hay de realidad o de ficción, el dice que las tunea un poco, pero su habilidad para expresar emociones y conectar profundamente con su audiencia va más allá de la simple recreación de unas historias, que ciertas o no, trascienden de su habilidad musical. generando una conexión genuina y emocional con cada nota y cada historia que comparte con un público que llenó, nuevamente, el pasado viernes en el auditorio de Riojaforum.

Su violín fusiona una amplia gama de géneros musicales con su propio toque personal, la mezcla única de música clásica, flamenco, jazz, rock e influencias étnicas, dan como resultado unas interpretaciones llenas de pasión, energía y virtuosismo con el añadido de una imagen personal extravagante y desenfada, moviéndose en el escenario con la agilidad de un artista callejero.

Es innegable que el éxito de Ara Malikian radica en haber desterrado la sobriedad y rigidez asociadas comúnmente al violín, convirtiéndolo en la estrella principal de un concierto, en ocasiones de jazz, en otras de salsas y como no también de pop-rock. Acompañado de piano, batería, contrabajo y guitarra, una banda de músicos cubanos que brillaron con luz propia, Malikian ofreció su particular recorrido por su último álbum, “ARA”, una obra muy especial y emotiva ligado al nacimiento de su hijo, ya que lo compuso con la intención de celebrar la llegada de este, capturando en la música y las melodías las emociones y experiencias que acompañaron ese momento tan significativo en su vida, rindiendo homenaje a la experiencia de convertirse en padre.

Durante la actuación, no solo se disfrutó de temas propios (“Calamar Robótico”, “Ay Tikar Tikar” o el ya famoso “Concerto grosso de los cerdos impostores”), sino que clásicos como Chopin o Dvorak también estuvieron presentes en un espectáculo divertido, que pese a la amenaza inicial de durar 28 horas y 33 minutos sólo duró 2 horas, y es que el tiempo pareció volar gracias a la combinación de su brillante ejecución musical y la capacidad de hacer del concierto una experiencia sumamente entretenida.