Médicos de Urgencias del Hospital de Calahorra piden a la Inspección de Trabajo el cierre preventivo del servicio

Por el "colapso en la atención a los pacientes" debido a "la falta de un mínimo de facultativos en servicio"

protestas en Urgencias FHC
Foto de archivo: personal de FHC en su protesta a las puertas de Urgencias en 2020

Cinco bajas entre los médicos de Urgencias del Hospital de Calahorra dejaron el servicio en precario con un sólo facultativo durante varias horas el pasado domingo, 17 de septiembre. Así se desprende de la nueva protesta protagonizada por el personal de esta sección sanitaria que asegura haber solicitado a Inspección de Trabajo el cierre preventivo del servicio.

Una nota de prensa firmada por los médicos de Urgencias de Calahorra informa de una nueva baja laboral surgida el sábado, día 16, y que se unió a otras cuatro bajas ya en curso entre los 16 profesionales médicos que componen la plantilla actualmente. Los facultativos subrayan que esta situación se dio «sin que la gerencia del Hospital pusiera solución».

Así las cosas, a las 9 de la mañana del domingo, de los tres médicos que deberían estar en sus puestos sólo había uno, señalando los firmantes del comunicado que en esa jornada se estaba corriendo la carrera ciclista BTT Calagurritana «sin servicios básicos como el TC craneal por avería técnica, circunstancias que hacían el servicio no deficiente sino imposible».

 

Médicos en doble turno consecutivo de forma voluntaria

Aseguran igualmente que durante ese periodo de precariedad trataron de ponerse en contacto con la directora médica «sin recibir respuesta alguna durante todo el turno» y explican que el asunto se solucionó con «la presencia solapada de una de las médicos saliente del turno de noche –que debía reincorporarse a su puesto a las 21 horas del mismo día– y la de otra compañera que acudió a mediodía». Con ambas y el médico que ya estaba en servicio «fue posible prestar asistencia, aunque con retraso, a los pacientes que esperaban atención».

Los médicos de Urgencias recuerdan que esta situación no es nueva; no en vano se han manifestado en repetidas ocasiones durante los últimos años a las puertas de la sección de Urgencias del Hospital. Las consecuencias que mencionan son «la deficiente calidad asistencial y el riesgo para la salud tanto de los pacientes como de los propios profesionales sanitarios, ya que no se garantizan los descansos preceptivos ni la conciliación familiar».

 

«Huída de profesionales»

«El deterioro del normal funcionamiento y la falta de una adecuada cobertura asistencial –sigue diciendo la nota de los médicos– ha determinado el abandono de uno de los refuerzos veraniegos antes aún de completar su contrato, así como la huída precipitada de de algunos colaboradores parciales, que únicamente han completado uno de los cuatro turnos asignados y han presentado su baja inmediata».

Aseguran los firmantes que los colaboradores no tienen ninguna intención de volver: «Se ha contactado con ellos, rehusando venir al conocer las actuales condiciones laborales que determinaron que la noche del 8 de septiembre no acudiera ninguno del turno nocturno (bajas médicas), por lo que los de el turno de día prolongaron jornada hasta las 23:30 horas, momento en el que se hiuzo cargo de la puerta de Urgencias la directora médica en solitario».

Los médicos acusan tanto a la dirección como al comité de empresa de «mirar hacia otro lado y repercutir las bajas que se han ido produciendo, en el resto de personal».

Así las cosas, los médicos de Urgencias del Hospital de Calahorra vaticinan que, si no llega ayuda urgente, no tardará en producirse de nuevo la circunstancia de que haya un solo facultativo en servicio. Van más allá y declaran que «el servicio de Urgencias está colapsado y el final está cerca».

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