Parquímetros «tercos e insensibles»

parquímetro
El usuario ya no sabe con qué dedo pulsar el botón para hacer que funcione

Una pareja introduce las monedas en el parquímetro de la zona azul y trata de obtener un ticket. Nada; sin resultado. Optan por leer las instrucciones que figuran en el aparato para saber si están haciendo algo mal. No es así; todo lo hacen correctamente. Así que nuevo intento… En vano. Anulan la operación. Recogen las monedas. Miran a un lado y a otro como tratando de encontrar a alguien que les eche una mano.Vuelven a introducir varias monedas de céntimos de euro y pulsan el botón verde de confirmación que tercamente sigue sin funcionar. Él presiona fuertemente el botón, más fuerte, mucho más fuerte aún. Nada. Prueba con un dedo, con otro dedo y con otro más hasta hacer un juego de contorsionismo con la mano –como quizá pueda apreciarse en la foto– Prueba con una llave, con la uña. Ella tiene las uñas más largas, así que ahora es ella la que lo intenta con uña, sin uña. Imposible.

Ya hace casi par de minutos que otro usuario guarda cola y cortesmente anulan su operación y le permiten intentarlo. Curiosamente al que esperaba, el botoncito verde le funciona a la primera. La pareja vuelve a la carga, ahora el botón de operación aceptada ha funcionado. Introducen el código alfanumérico de su matrícula sin problema pero para confirmarlo el dichoso botoncito vuelve a las andadas… Gesto de desesperación.

Ya hace tiempo que los usuarios de la zona azul de estacionamiento controlado vienen quejándose de que hay operaciones difíciles de realizar por el mal funcionamiento de la botonera. No es cosa de un sólo aparato; hay varios cuya sensibilidad es más que dificultosa y para probarlo basta ver como algunos botones están desgastados del insistente roce.

Quizá este mal funcionamiento sea un efecto derivado de la robustez antivandálica con que están fabricados los aparatos; pero sea por lo que fuere, acaban con la paciencia de los conductores.