La Guardia Civil destruye 803 armas de fuego depositadas o intervenidas en La Rioja 

76 cortas, 487 largas y 240 de otro tipo han sido reducidas a chatarra mediante un proceso de fundición

armas subfusil MP28
Subfusil Erma MP28II fabricado entre 1935 y 1938 que ha sido destruído en el achatarramiento

La Guardia Civil en La Rioja ha procedido a la destrucción de 803 armas de diverso tipo, de las que 487 eran armas largas -escopetas, carabinas, rifles y subfusiles-, 76 armas cortas -revólveres y pistolas-, 24 armas de otro tipo, ballestas, armas detonadoras, de avancarga, espadas, navajas, cuchillos, puñales, catanas y puños americanos.

Esta actuación se enmarca en la normativa vigente en España y se suma al Programa de Acción de Naciones Unidas sobre el comercio ilícito de armas pequeñas y ligeras, que tuvo su origen en la Conferencia Internacional de las Naciones Unidas sobre el Comercio Ilícito de Armas Pequeñas y Ligeras celebrada en Julio de 2001.

El proceso de destrucción se ha llevado a cabo bajo un estricto control. Agentes de la Intervención de Armas y Explosivos la Guardia Civil La Rioja, trasladaron las armas a una empresa de fundición de acero para convertirlas en chatarra mediante el proceso de fundición.

Una parte de estas armas habían sido depositadas en las intervenciones de Logroño, Calahorra y Haro, tras haber perdido sus titulares el derecho a la tenencia y uso por diferentes motivos, mientras que otras fueron intervenidas durante la comisión de hechos delictivos, en infracciones administrativas, o no fueron adjudicadas en la ultima subasta de armas de celebrada en febrero de este año.

Actualmente, la competencia en materia de armas y explosivos que el Estado tiene se materializa por medio de las Intervenciones de Armas y Explosivos de la Guardia Civil.

Estas unidades controlan el acceso legal a las armas, para lo que el Reglamento vigente establece unos requisitos, entre los que se encuentran la carencia de antecedentes penales, así como la superación de pruebas teóricas y prácticas sobre el uso y manejo de estas.

Para evitar que un arma pueda ser utilizada indebidamente cuando el titular deja de tener derecho a su tenencia y uso, la normativa establece que sean inutilizadas o destruidas.

La inutilización de un arma, a partir del año 2011, está regulada por una normativa muy severa, de tal modo que es sometida a un proceso que afecta a todas las piezas fundamentales de ésta, de manera que es imposible volver a usarla con plena capacidad de funcionamiento.

En la provincia de La Rioja existen 14.500 autorizaciones de diverso tipo para poder tener armas de fuego –armas para caza mayor, caza menor, tiro deportivo, seguridad privada, etc.–, que amparan a 25.783 armas de fuego.

 

UNA POLÉMICA DESTRUCCIÓN

No obstante la normativa que establece el método de inutilización o la obligatoria destrucción de armas intervenidas o depositadas ha resultado polémica por cuanto algunos coleccionistas, expertos, estudiosos, aficionados e historiadores plantean que esta supresión hará desaparecer, junto con las de escaso valor o las inutilizables y dañadas, otras armas cuya tenencia y uso podría ser perfectamente legalizable como lo venía siendo hasta ahora mediante subasta de armas depositadas o intervenidas y porque con el achatarramiento se pierden piezas representativas de la industria y la artesanía armera nacional o internacional e incluso piezas de valor histórico cuya exhibición en museos podría ser absolutamente legal.

Como ejemplo de arma histórica musealizable, entre las armas destruidas en esta ocasión figura un subfusil Mp28 de casi un siglo de antigüedad.

 

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