La Rioja acogerá estos días a los estudiantes universitarios de vuelta a casa sin PCR

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Resultado de un test PCR negativo

Desde el inicio de la pandemia por SARS-CoV-2, en La Rioja se han realizado más de 322.000 pruebas PCR y test rápidos de antígeno para la detección del coronavirus.

De ello informa la consejería de Salud que el pasado viernes explicaba en una nota de prensa que La Rioja es la tercera comunidad con más pruebas PCR por 1.000 habitantes. Concretamente, a fecha 11 de marzo, tiene una tasa de 1.023,6 pruebas por cada 1.000 habitantes.  

Salud también destaca la rapidez con la que se conocen los resultados:  “según los últimos datos a 15 de marzo, se tarda un promedio de 5,21 horas en dar a conocer el resultado de una prueba PCR para el diagnóstico del COVID-19″.

Sin embargo, este gran número de pruebas puede ver muy reducida su eficicacia con la masiva llegada a La Rioja de estudiantes que volverán a sus hogares para las vacaciones de Semana Santa.

Dice el Gobierno de La Rioja que “la apuesta de Salud desde el comienzo de la pandemia ha sido el establecimiento de un potente sistema de vigilancia para la detección precoz del coronavirus a través de los profesionales de Atención Primaria y de la Unidad Covid-19 (rastreadores)”.

Así las cosas, y admitiendo que la detección precoz es “la única manera de aislar de manera inmediata posibles casos y de evitar la transmisión comunitaria”,  resulta llamativo que no se establezca algún mecanismo de control para estos jóvenes riojanos que no pueden gastar 140 euros en hacerse una PCR. Aún más cuando La Rioja muestra orgullosa la rapidez con que consigue el resultado de una PCR.

En muchas familias hay preocupación por lo que pueda pasar al recibir a los hijos y hermanos en sus hogares. Quieren disfrutar de la familia pero la mayoría de ellas, las que no puedan pagar una prueba diagnóstica,  habrá  de asumir un riesgo, ya que vienen desde otras comunidades y de convivir con otras ‘burbujas’.

Si ademas, nos encontramos en un momento tan delicado como declaró la Consejera de Salud, Sara Alba, “en puertas de la Cuarta Ola”, tanto más necesario resulta que estos jóvenes fuesen citados a una PCR para controlar la propagación del virus.